
Cuando una empresa entra en concurso de acreedores, significa que no puede hacer frente de forma regular a sus obligaciones de pago. En esta situación se inicia un procedimiento judicial cuyo objetivo es ordenar el pago de las deudas y, si es posible, permitir que la empresa continúe su actividad.
Para proveedores, clientes, trabajadores o acreedores, la declaración de concurso suele generar muchas dudas: ¿se puede seguir reclamando la deuda?, ¿qué pasa con los contratos?, ¿se va a cerrar la empresa?
En este artículo explicamos qué ocurre cuando una empresa entra en concurso de acreedores y cuáles son sus principales consecuencias.
¿Qué significa que una empresa entre en concurso de acreedores?
El concurso de acreedores es un procedimiento regulado en la Ley Concursal que se inicia cuando una empresa no puede pagar sus deudas de forma regular.
Puede solicitarlo:
- La propia empresa (concurso voluntario).
- Un acreedor (concurso necesario).
Una vez declarado el concurso por el juzgado, se designa a un administrador concursal (salvo casos específicos), cuya función es supervisar la situación económica de la empresa y proteger los intereses de los acreedores.
¿Qué ocurre cuando se declara el concurso?
La declaración de concurso produce una serie de efectos importantes tanto para la empresa como para sus acreedores.
- Intervención o control de la empresa
En muchos casos, la empresa puede seguir gestionando su actividad, pero bajo la supervisión del administrador concursal.
En otras situaciones, especialmente cuando la situación es más grave, la administración concursal puede asumir directamente la gestión de la empresa.
- Paralización de ejecuciones y reclamaciones
Una de las principales consecuencias del concurso es que muchas reclamaciones individuales quedan suspendidas.
Esto significa que los acreedores normalmente no pueden:
- iniciar ejecuciones contra la empresa.
- embargar bienes.
- continuar procedimientos judiciales de cobro.
Las reclamaciones deben tramitarse dentro del procedimiento concursal.
- Comunicación de créditos por parte de los acreedores
Si una empresa entra en concurso y mantiene deudas con proveedores, empresas o particulares, estos deben comunicar su crédito al administrador concursal.
Esta comunicación debe realizarse dentro del plazo establecido tras la publicación del concurso en el BOE.
Si el acreedor no comunica su crédito correctamente o fuera de plazo, puede ver reducidas sus posibilidades de cobro dentro del concurso.
- Qué puede ocurrir con la empresa durante el concurso
El procedimiento concursal puede terminar de diferentes maneras dependiendo de la situación económica de la empresa.
- Convenio con los acreedores
En algunos casos se alcanza un convenio entre la empresa y los acreedores.
Este acuerdo puede incluir:
- quitas (reducción de la deuda).
- esperas (aplazamientos del pago).
El objetivo es permitir que la empresa continúe su actividad y pueda pagar parte de las deudas.
- Liquidación de la empresa
Si la empresa no puede continuar su actividad o no se alcanza un acuerdo con los acreedores, se abre la fase de liquidación.
En esta fase:
- se venden los bienes de la empresa.
- el dinero obtenido se reparte entre los acreedores según el orden legal de pago.
En muchos casos la liquidación supone el cierre definitivo de la empresa.
¿Qué ocurre con los contratos y la actividad de la empresa?
La declaración de concurso no implica automáticamente que la empresa deje de operar.
En muchos casos:
- la empresa sigue funcionando durante el concurso.
- se mantienen contratos necesarios para la actividad.
- pueden renegociarse determinadas condiciones contractuales.
El objetivo es intentar preservar el valor de la empresa y mejorar las posibilidades de pago a los acreedores.
¿Qué deben hacer los acreedores si una empresa entra en concurso?
Si una empresa que te debe dinero entra en concurso de acreedores, es importante actuar con rapidez.
Entre las actuaciones más habituales se encuentran:
- comprobar la publicación del concurso.
- revisar el plazo para comunicar el crédito.
- preparar la documentación que acredita la deuda.
- comunicar el crédito al administrador concursal.
Una correcta actuación dentro del procedimiento puede ser clave para defender los derechos del acreedor y aumentar las posibilidades de cobro.
Qué pasa con las deudas cuando una empresa entra en concurso
Cuando una empresa entra en concurso de acreedores, sus deudas no desaparecen automáticamente. El procedimiento concursal sirve para ordenar esas deudas, identificar a los acreedores y determinar cómo se pagarán según las reglas legales aplicables.
Desde la declaración del concurso, los acreedores deben comunicar sus créditos al administrador concursal dentro del plazo correspondiente. Después, esos créditos serán reconocidos y clasificados dentro del concurso, lo que influirá en el orden y las posibilidades de cobro.
En algunos casos, la empresa puede alcanzar un convenio con sus acreedores, que puede incluir quitas o aplazamientos. En otros, si la empresa no puede continuar, puede abrirse la fase de liquidación y venderse su patrimonio para pagar a los acreedores según el orden legal.
Qué pasa con los administradores de la empresa
La entrada en concurso también puede tener consecuencias para los administradores de la sociedad. Si la empresa se encuentra en situación de insolvencia, los administradores deben actuar con diligencia y solicitar el concurso cuando proceda.
Además, en determinados casos puede analizarse si la insolvencia se ha generado o agravado por una actuación incorrecta. Si el concurso llega a calificarse como culpable, pueden derivarse responsabilidades para los administradores o personas afectadas por la calificación.
Por eso, cuando una empresa no puede pagar regularmente sus deudas, es recomendable valorar la situación con asesoramiento especializado antes de que el problema se agrave.
¿Cómo puede terminar el concurso de acreedores?
El concurso de acreedores puede evolucionar de distintas formas según la situación económica de la empresa.
Convenio con los acreedores
Si la empresa es viable, puede alcanzarse un convenio con los acreedores. Este acuerdo puede incluir quitas, esperas o nuevas condiciones de pago, con el objetivo de permitir la continuidad de la actividad.
Liquidación de la empresa
Si la empresa no es viable o no puede alcanzarse un convenio, puede abrirse la fase de liquidación. En esta fase se venden los bienes y derechos de la sociedad y el importe obtenido se destina al pago de los acreedores según el orden legal.
Conclusión del concurso
Una vez realizadas las operaciones necesarias, el concurso puede concluir. En algunos casos, esto supondrá la extinción de la sociedad si se ha liquidado todo su patrimonio.
Conclusión
Cuando una empresa entra en concurso de acreedores se inicia un procedimiento judicial destinado a ordenar el pago de sus deudas y analizar si es posible mantener la actividad empresarial.
Durante el concurso se suspenden muchas reclamaciones individuales y los acreedores deben comunicar sus créditos dentro del procedimiento.
Dependiendo de la situación económica de la empresa, el concurso puede terminar mediante un acuerdo con los acreedores o mediante la liquidación de la empresa.
Por ello, cuando una empresa entra en concurso, es importante analizar la situación y conocer qué pasos deben darse dentro del procedimiento para proteger los derechos de los acreedores.
En NBR Abogados somos especialistas en derecho concursal. Si necesitas asesoramiento en un procedimiento de concurso de acreedores, ya sea como empresa o como acreedor, podemos analizar tu caso y orientarte sobre la mejor estrategia para proteger tus intereses.